Base, indicaciones y riesgos: Intervención neurorreflejoterápica (NRT)
Consiste en estimular fibras nerviosas de la piel, relacionadas
con los nervios implicados en el dolor, la inflamación y
la contractura muscular. Para hacerlo se implanta superficialmente
en la piel un material quirúrgico -denominado "grapas
quirúrgicas"-, que se deja colocado unos tres meses.
Objetivo
Reducir el dolor, la inflamación y la contractura muscular.
Fundamento teórico
El dolor, la inflamación neurógena y la contractura
muscular se producen por la activación de unas células
nerviosas concretas.
La intervención neurorreflejoterápica (NRT) consiste
en estimular las terminaciones de otras fibras nerviosas en la piel
-denominadas Ab-. Su estimulación activa unas células
de la médula -llamadas "neuronas de la capa IV"-
que liberan una sustancia -denominada "encefalina"-. Esta
sustancia se fija a los nervios del dolor y los desactiva, por lo
que dejan de liberar las sustancias que desencadenan la inflamación
neurógena y cesa la activación de las células
que provocan la contractura muscular. Lo esencial es que las neuronas
de la capa IV que se estimulen sean específicamente las que
conectan con los nervios del dolor que están activados en
cada paciente concreto.
Varios mecanismos neurológicos explican que, si la intervención
NRT ha sido eficaz, al retirar el material quirúrgico implantado
no reaparezca el dolor.
Pruebas científicas de su eficacia
Los estudios científicos realizados coinciden en demostrar
la eficacia de la intervención NRT para el tratamiento del
dolor de espalda que resiste al tratamiento con fármacos,
incluidos los casos crónicos.
Riesgos y contraindicaciones
Los efectos secundarios derivan del hecho de implantar material
quirúrgico en la piel, aunque se hace muy superficialmente
(penetra aproximadamente 2 mm). Eso puede ser molesto, especialmente
en pacientes sensibles. Por otra parte, inmediatamente después
de su implantación el paciente suele notar tirantez en la
piel, que puede tardar horas en desaparecer.
Es muy infrecuente que el material implantado se infecte -en los
estudios realizados ocurrió en menos del 2% de los casos-
pero puede irritarse y requerir transitoriamente la aplicación
de una pomada.
Por último, al extraer el material queda una pequeña
cicatriz en el lugar en el que fue implantada. Lo más habitual
es que desaparezca en unos días o semanas, pero en pieles
sensibles puede tardar más o persistir.
Indicaciones
La intervención NRT se indica en pacientes en los
que:
a) El dolor de espalda dura más de 14 días pese al
tratamiento farmacológico,
b) El dolor es suficientemente intenso como para justificar las
molestias de la piel derivadas de la implantación en ella
de material quirúrgico, y
c) No hay criterios para operar de urgencia, como pérdida
de control de esfínteres o antestesia en silla de montar
- pérdida completa de la sensibilidad del periné (entrepierna)
y la parte interna de la porción superior de los muslos-.
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